Desde hace ya un tiempo que no escribía nada sobre ti, me veo con ganas de hacerlo, pues cada día me decepcionas más. No eras aquel ángel que o creí que eras, quizá hasta lo que te conocí lo eras, pero en realidad tu séquito de "amigas" a mancillado todo buen concepto que guardaba con cariño y amor, hoy se convierte tu rostro en una figura deformada, en algo abstracto, y aunque siempre fuiste en mi algo abstracto hoy lo eres más, hoy solo eres dolor, porque mataste a Elenita, la mataste, así, sin asco y sin nada. He revisado -como de costumbre- tu facebook y el de tus "amigas", esperando encontrar señales de que estás bien, alguna foto reciente tuya, he visto ya a tu padre, te pareces bastante a él, por él eres chinita.
No quisiera extenderme, sé que has hablado pestes de una amiga en común que teníamos, pero ahora me dejas pensando, qué habrás dicho de mi a los demás?, no tiene mucho sentido, pero sé que quizá -y es lo más probable- todos me verán como la que moría por ti, pero busqué ser prudente. Admito que mi error fue fijarme en ti, más que como amiga, y buscar ayuda en una rata de alcantarilla, fue peor, he pagado con intereses mi error, y aún me arrepiento de ello, pero quizá esta haya sido la única forma de librarme de lo que podía haber acontecido, quizá algún dolor mayor, no lo sé, el destino me privó de ti, y aún con este pesar, con este dolor, con mis ojos húmedos, intento buscar respuesta. Han pasado varios meses ya, y parece que mi búsqueda es en vano, quizá sea eso lo mejor, quizá el decir adiós de una forma tan indiferente, tan sarcástica haya sido lo mejor para mi, aunque muero por verte y abrazarte como antes, quizá sea lo mejor para mi y sobre todo para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario