Es posible que el dolor no tenga piedad de los mortales?
cuando me siento avasallada por este campo santo
cuando no perdura en mi la sonrisa
no tengo palabras
no tengo nada
ni una moneda en el bolsillo
ni el tiempo y la voz de algún amigo
la idea que hace fuga en mis áreas
y el alma que se despega del cuerpo
que se va lentamente
camina como Jesucristo en el mar
camina y abre aguas
destruye cefaleas
y aveces es necesario tener esta soledad
la búsqueda de ti mismo
ese yo, que tú no puedes encontrar
ese yo que hoy me atrevo a buscar.
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